21 de febrero de 2013

Abrázame



Abrázame con tu mirada.
Mis ojos en los tuyos me enamoran:
ojos pulcros, ojos doloridos;
de la faz del más bello de los hombres: seducen y cautivan.

Oh Amor; oh Eros; oh Beldad
ninguna hermosura se te iguala,
ningún placer se te compara;
ni dios en majestuosidad y poderío.

Abrázame.
Que mirarme quiero en tus divinos ojos;
abrázame: solo una vez, porque aunque te lo pido y quiero,
siento con humildad que me das miedo.

Abrázame, mi Señor

Sí, aunque me des miedo.
Abrázame que a pesar del miedo te quiero.
Que en tus ojos mirarme deseo.
Abrázame aunque mañana no sienta tus brazos,
ni encuentre tu pecho como refugio y consuelo,
sino solo tus espinas y el escurrir de tu Sangre en mis miembros.

Quiero que me abraces, grito, fuertemente,
que me aprietes contra tu pecho,
que me beses aunque tus besos sepan a hiel y veneno.
Que nos hagamos uno, en tu Corazón Divino,
 aunque la cruel lanza me traspase Contigo.

Abrázame, dolor, para el mundo sin sentido,
abrázame momento tan temido;
porque si tantas gracias he recibido,
¿porqué hoy no la pena, de ser por tu amor herido?

Abrázame porque en esta efímera vida todo pasa
y solo el abrazo Tuyo quedará conmigo.  

P. Dengo.  (Derechos de autor)